Trabajos en papelSiempre he pensado que las flores del árbol Lluvia de oro son hadas del sol. Entre más arde el cielo, más divinamente crecen sus flores amarillas.

Las hadas del sol
Las hadas del sol

Durante el tiempo que cuidaba mascotas, uno de mis clientes fueron los dueños del gato Theo. Era ya viejo, para comunicarse conmigo se acercaba a mi haciendo un maullido débil y apagado mirándome fijamente con sus ojos pardos de tono amarillo-verde. La última vez que lo cuidé sus humanos habían salido a visitar el santurario de las mariposas monarca en Michoacán.

Theo

Un puesto de mole y chiles secos en el mercado de San Benito, en el centro de la ciudad.

Un puesto de mole y chiles secos
Criaturas en el océano
El zapatero